Aprendizaje · Metodología

La importancia del juego en el aprendizaje empresarial

¿Por qué las organizaciones más innovadoras están redescubriendo el juego como metodología de aprendizaje? No es moda. Es neurociencia, es confianza, y es la diferencia entre un taller que se olvida y uno que transforma.

JM
Juan Manuel Rivera
Mayo 2025
7 min de lectura

Cuando propongo usar el juego en una sesión de formación empresarial, la primera reacción suele ser la misma: una sonrisa incómoda, una mirada hacia el costado, y la pregunta que no siempre se formula en voz alta pero que está ahí: ¿no sería más serio hablar de esto con una presentación?

Esa incomodidad tiene un nombre: el prejuicio de que el juego es lo opuesto a la seriedad. Y ese prejuicio le está costando caro a muchas organizaciones.

El problema con cómo aprendemos en las empresas

La mayoría de los programas de formación corporativa funcionan más o menos así: una persona experta frente a un grupo de personas, una serie de diapositivas con información, algunos ejercicios de reflexión, y al final, una evaluación que mide si la gente retuvo lo que se presentó.

El problema es que ese modelo asume que el aprendizaje es un proceso de transferencia de información. Que si alguien te explica bien algo, tú lo vas a aprender. Pero los seres humanos no aprendemos así.

Aprendemos haciendo. Aprendemos cuando el cuerpo y la emoción están involucrados. Aprendemos cuando algo nos sorprende, nos desafía, o nos hace reír. Y aprendemos especialmente bien cuando nos sentimos seguros para equivocarnos.

"El juego crea las condiciones en que el aprendizaje real puede ocurrir: presencia, confianza y apertura a lo nuevo."

Lo que la neurociencia dice sobre el juego

No es una opinión. La investigación sobre cómo funciona el cerebro humano tiene décadas documentando el mismo hallazgo: el juego activa regiones del cerebro que el aprendizaje formal no activa.

Cuando jugamos, el sistema límbico — la parte del cerebro que procesa emociones — se activa junto con el córtex prefrontal, que es donde ocurre el pensamiento complejo. Esta combinación genera lo que los neurocientíficos llaman memoria episódica con carga emocional: el tipo de recuerdo que no se olvida fácilmente.

Dato clave

Estudios en psicología del aprendizaje muestran que la información asociada a una experiencia emocional positiva tiene hasta tres veces más probabilidades de ser recordada una semana después que la información presentada de manera neutral. El juego genera ese estado emocional de forma natural.

Además, el juego reduce el nivel de cortisol — la hormona del estrés — y aumenta la dopamina. Esto importa en el contexto empresarial porque la mayoría de las personas llegan a las capacitaciones en un estado de tensión: tienen pendientes, tienen el teléfono en el bolsillo, y una parte de su cerebro está siempre en modo de alerta. El juego es la herramienta más eficiente que existe para sacar a las personas de ese estado.

Qué pasa en un equipo cuando juega junto

Hay algo que ocurre cuando un grupo de personas adultas — que normalmente se relacionan desde sus roles, sus jerarquías y sus responsabilidades — empiezan a jugar juntas. Los roles se disuelven un poco. La defensividad baja. Y de repente aparece algo que en la mayoría de las reuniones formales no aparece nunca: la persona detrás del cargo.

El juego no reemplaza el contenido. Lo activa.

Una aclaración importante: usar el juego en el aprendizaje empresarial no significa eliminar el rigor o el contenido. Significa diseñar experiencias en las que el contenido sea aprendido desde la vivencia, no solo desde la explicación.

En mis procesos con equipos, el juego no es el aperitivo que pongo antes de "lo serio". Es la metodología principal a través de la cual ocurre el aprendizaje. Las personas no aprenden sobre la confianza escuchando una definición de confianza. La aprenden cuando hacen algo juntos que los pone en una situación de vulnerabilidad y salen bien de ella.

No aprenden sobre la comunicación escuchando un modelo de comunicación efectiva. La aprenden cuando en medio de un ejercicio lúdico se dan cuenta de que no están siendo claros y necesitan ajustar cómo se expresan para lograr el objetivo.

"No enseñes comunicación. Crea una situación donde las personas necesiten comunicarse bien para salir adelante. Eso es aprendizaje real."

¿Qué impide que más empresas lo usen?

El principal obstáculo no es el dinero ni la logística. Es la cultura. En muchas organizaciones latinoamericanas, el juego todavía está asociado con "falta de seriedad" o con "cosas para los chicos del área de bienestar". El área de Recursos Humanos quiere hacerlo, pero teme que la alta gerencia no lo tome en serio.

Lo que yo encuentro, invariablemente, es que cuando los líderes lo viven — cuando ellos mismos están en la experiencia — la resistencia se transforma. No porque les haya convencido con argumentos, sino porque lo vivieron. Y eso, precisamente, es la mejor demostración de que el método funciona.

El juego no es lo opuesto al trabajo serio. Es la forma más honesta — y más efectiva — que tenemos de aprender.

JM
Juan Manuel Rivera

Facilitador de Cultura Organizacional y Desarrollo Humano. Diseño experiencias de aprendizaje experiencial a través del juego, el humor y la metodología clown para equipos y líderes en América Latina.

Siguiente artículo

← Volver a Insights